A MEDIDA QUE VAMOS ENVEJECIENDO, es importante abrazar la sabiduría y la perspectiva que hemos adquirido a lo largo de los años. Para inspirarte en este camino, hemos realizado un tema bíblico sobre la VEJEZ y sus Retos así como recopilado una serie de frases sobre la vejez que te recordarán la importancia de vivir plenamente en cada etapa de la vida. 

 

Acompáñanos en este recorrido por estas frases inspiradoras sobre la vejez:

  1. “La vejez no es una carga, es una oportunidad para compartir la sabiduría y la experiencia acumulada a lo largo de los años.” – Autor desconocido.
  2. “Envejecer es como escalar una montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.” – Ingmar Bergman.
  3. “La vejez es el momento perfecto para redescubrir la pasión por la vida, liberarse de las preocupaciones y disfrutar de cada instante como si fuera el último.” – Anónimo.
  4. “No importa cuántos años cumplas, siempre hay algo nuevo por aprender, descubrir y experimentar. La curiosidad y el deseo de crecimiento no conocen límites.” – Autor desconocido.
  5. “En la vejez, el amor y la amistad se convierten en pilares fundamentales. El tiempo nos enseña a valorar las relaciones y a disfrutar de la compañía de aquellos que amamos.” – Anónimo.
  6. “La verdadera belleza de la vejez radica en la aceptación de uno mismo y en la confianza en la propia experiencia. Las arrugas son testigos de una vida bien vivida y de momentos inolvidables.” – Autor desconocido.
  7. “La vejez no es el ocaso, sino la culminación de un hermoso amanecer. Es el momento de brillar con la luz interior que hemos cultivado a lo largo de los años.” – Anónimo.
  8. “El paso del tiempo nos enseña que la juventud está en el espíritu, no en los años. La vitalidad y la pasión por la vida son el verdadero secreto para mantenerse joven.” – Autor desconocido.
  9. “La vejez es el premio a una vida bien vivida. Es el momento de disfrutar de las pequeñas cosas, de los momentos de tranquilidad y de las risas compartidas con seres queridos.” – Anónimo.
  10. “La vejez no es el fin, sino el comienzo de una nueva etapa. Es el momento de dejar atrás los miedos y las preocupaciones, y de abrazar cada día con gratitud y alegría.” – Autor desconocido.

 

LA VEJEZ, el reto de mantenerla alegre

 

24/10/2025

 

 Aun en la vejez fructificarán. Estarán llenos de savia y frondosos (SAL. 92:14 rvr 1989).

 

 EN ALGUNAS partes del mundo se considera todo un honor LA VEJEZ. Sin embargo, en otras, las personas hacen lo imposible por disimular el paso de los años. Por ejemplo, tan pronto ven la primera cana, se la arrancan. Pero, no porque se arranquen las canas, van a dejar de aparecer. Este ejemplo ilustra lo difícil que puede ser aceptar que nos estamos haciendo mayores.

 

 

Ahora bien, ¿cómo ve nuestro Padre celestial a los hermanos/as que están envejeciendo? (Prov. 16:31). Él los compara a árboles prósperos (lea Salmo 92:12-14). Y es una comparación muy adecuada. Los árboles que están repletos de hojas y fragantes flores suelen tener décadas de edad. Una de las especies más impresionantes y hermosas es el cerezo de flor japonés, que puede llegar a superar los 1.000 años. Al igual que estos árboles tan maduros, los creyentes nazarenos y nazarenas en su VEJEZ son bellísimos, a los ojos del Señor YEHVAH. EL ve más allá de los blancos cabellos y se fija en sus extraordinarias cualidades. Ellos le han servido fielmente durante muchos años tanto en las buenas como en las malas.

 

 

YEHVAH  no piensa que perdamos valor con los años.  Al contrario, muchas veces usa a Sus siervos/as  en la VEJEZ para cumplir Su voluntad. Recuerda a Sara ya era bastante mayor cuando se le anunció que tendría un hijo del que saldría una nación poderosa y que sería antepasada del Mesías (Gén. 17:15-19). Igualmente, Mosheh estaba  muy entrado en años cuando se le encargó sacar a los israelitas de Egipto (Éx. 7:6, 7). Y también fue en su vejez cuando el apóstol Yojanán escribió por inspiración el Evangelio, sus cartas y el Apocalipsis.

 

 

La edad avanzada trae muchos desafíos. Pero,  hay una cualidad que ayuda a los mayores a encararse a las dificultades: la ALEGRÍA (lea Proverbios 15:15). En este tema veremos qué se puede hacer para no perderla. Pero antes hablaremos de por qué es un reto mantener la alegría con la VEJEZ.

 

 

MANTENER LA ALEGRÍA ES UN RETO

 

¿Qué cosas podrían desanimarnos en la VEJEZ? Tal vez nos entristezca ser incapaces de hacer lo mismo que antes. O quizás extrañemos la juventud y la buena salud de otros tiempos (Ecl. 7:10). Sin duda a muchos en la VEJEZ les resulta muy difícil vestirme porque cuesta una barbaridad moverse y duele todo el cuerpo. Algo tan sencillo como levantar los pies para ponerme las medias puede ser una tortura. Puede que se tengan  las manos torpes y deformadas por la artrosis, y la tarea más pequeña se vuelve una odisea. Estos y otras situaciones dan mucha rabia.

 

 

Puede que también nos desanime el hecho de ir perdiendo nuestra autonomía. Esto es así sobre todo cuando  dependemos de un cuidador o tenemos que irnos a vivir con algún hijo o hija. O puede que debido a nuestra mala salud o la pérdida de vista ya no podamos conducir o ir solos a los sitios. ¡Qué deprimente! Pero algo que nos puede ayudar es recordar que, aunque tal vez no podamos valernos por nosotros mismos, vivir solos o conducir, seguimos siendo muy valiosos para Elohím y los demás. Además, sabemos que Yehhvah Adoní comprende nuestros sentimientos. Él se fija en cómo somos por dentro: en el gran amor y aprecio que les tenemos a él y a nuestros hermanos nazarenos (1 Sam. 16:7).

 

 

Otra cosa que podría entristecernos es pensar que quizás no vivamos para ver LA Venida del Mesías. Si nos sentimos así, nos ayudará recordar que YHVH está esperando pacientemente antes de ponerle fin a este mundo malvado (Is. 30:18). Y esa paciencia tiene un objetivo: darles tiempo a millones de personas para que Le conozcan y Le sirvan (2 Ped. 3:9). Así que, cuando nos venza el desánimo, procuremos pensar en todas las personas —tal vez hasta de nuestra propia familia— que se beneficiarán de la paciencia de YHVH antes de que Venga Yeshúa.

 

 

Cuando no nos sentimos bien, todos —seamos jóvenes o mayores— probablemente digamos o hagamos cosas que después lamentemos (Ecl. 7:7; Sant. 3:2). Eso fue lo que le pasó al fiel Job. El sufrimiento lo empujó a usar palabras “impetuosas” (Job 6:1-3). Por otro lado, un problema médico podría llevarnos a hacer o decir cosas que no son habituales en nosotros. Claro está, nadie debería tomar la edad o la salud como excusas para ser grosero o demasiado exigente. Y, si nos damos cuenta de que hemos hecho un  comentario poco amable, no deberíamos dudar en pedir perdón (Mat. 5:23, 24).

 

 

CONSEJOS PARA MANTENERSE ALEGRES

 

Dejemos que nos ayuden (Gál. 6:2). Al principio, podría resultarnos difícil. A veces cuesta aceptar que te ayuden porque no quieren ser una carga para nadie. Se debe tomar  tiempo para aprender a ser humilde y admitir que se necesita que te den una mano. Pero, cuando aceptamos la ayuda de los demás, les damos la oportunidad de experimentar la felicidad que viene de dar (Hech. 20:35). Y nosotros también nos sentiremos felices al ver lo mucho que nos quieren y se preocupan por nosotros.

 

 

Demostremos que somos agradecidos (Col. 3:15; 1 Tes. 5:18). Cuando los demás hacen cosas por nosotros, sentimos gratitud, aunque tal vez se nos olvide demostrarla. Pero con una sonrisa y un “gracias” lograremos que sientan que apreciamos mucho lo que hacen. Los mayores se sienten muy felices de saber que valoran la ayuda”.

 

 

Ayudemos a los demás. Cuando nos centramos en dar de nuestro tiempo y energías, será menos probable que nos centremos en nuestros propios problemas. Un proverbio africano compara a los mayores a bibliotecas que contienen un caudal de sabiduría. Pero los libros que se quedan en los estantes no enseñan nada ni cuentan historias. Así que seamos como “bibliotecas andantes” y compartamos con los más jóvenes nuestro conocimiento y experiencia. Hagámosles preguntas y luego escuchémoslos. Expliquémosles las razones por las que obedecer a YHVH es siempre lo mejor y es lo que los hará felices. Y seguro que nosotros también nos sentiremos felices al consolarlos y fortalecerlos (Sal. 71:18).

 

 

Pidámosle fuerzas a Yehvah. Aunque a veces nos sintamos agotados física o emocionalmente, Yehvah“jamás se cansa ni se agota” (Is. 40:28). Él posee una energía infinita y, entre otras cosas, la usa para fortalecer a sus siervos y siervas fieles en su vejez  (Is. 40:29-31). De hecho, promete sostenerlos (lea Isaías 46:4). Y Yehvah Elohím siempre cumple sus promesas (Jos. 23:14; Is. 55:10, 11). Cada vez que experimentamos personalmente Su amor y Su apoyo, no podemos menos que sentirnos muy felices.

 

 

Recordemos que la vejez y sus achaques son temporales. Comprender que algo negativo es temporal nos ayuda siempre a aguantarlo. Y la Biblia nos asegura que la vejez y la mala salud dejarán de existir (Job 33:25; Is. 33:24). ¡Cuánto nos alegra saber que nuestros mejores días no han quedado en el pasado, sino que están todavía por venir! (Lea 2 Corintios 4:16-18). Ahora bien, ¿cómo pueden los demás ayudar?

 

 

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A LOS MAYORES?

 

Visitándolos y llamándolos periódicamente (Heb. 13:16). Las personas mayores suelen sentirse solas y se aburren terriblemente. A veces se sienten enjauladas, nerviosas y agobiados”. Cuando visitamos a nuestros mayores, les demostramos que nos importan y que los queremos. Pero es probable que todos recordemos ocasiones en las que pensamos visitar o llamar a algún hermano de la kehilah, y al final no lo hicimos. En vista de que todos llevamos vidas muy ocupadas, ¿qué nos ayudará a centrarnos en las “cosas [...] más importantes”, como visitar a los mayores? (Filip. 1:10). Tal vez nos resulte útil ponernos un recordatorio en el calendario para enviarles un mensaje o llamarlos. Y, cuando queramos visitarlos, hagamos planes concretos y no lo dejemos a la casualidad.

 

 

¿Eres una persona joven? Entonces, tal vez te preguntes de qué temas puedes hablar con los mayores y qué actividades pueden realizar juntos. Pero no le des tantas vueltas. Solo hay que ser un buen amigo (Prov. 17:17). Conversa con ellos pídeles que te cuenten alguna anécdota graciosa de su infancia. También podrías ayudarlos de maneras prácticas, como por ejemplo actualizándoles sus dispositivos electrónicos. Ir de compras, salir a comer y ver la creación o ver películas juntos”.

 

 

Acompañándolos al médico. Además de llevarlos a las citas, podemos ofrecernos  a quedarnos con ellos para asegurarnos de que los tratan bien y les dan toda la atención que necesitan (Is. 1:17). Incluso podríamos tomar notas de lo que diga el médico.

 

 

Este tema nos ha recordado que YEHVAH y toda la iglesia-hogar (Kehilah)  aman y valoran a los mayores. Es cierto que la vejez es una etapa dura, pero con la ayuda de Elohím es posible mantener cierto grado de alegría (Sal. 37:25). ¡Cuánto nos anima saber que nuestros mejores días no han quedado en el pasado, sino que están todavía por venir!

 

Contribuido

 

 

Si quieres saber más y optar por la membresia para ejercer como guía en una Kehilah o Iglesia-hogar Nazarena del Amor no dejes de realizar nuestro CURSO BÍBLICO PASTORAL

 

Comentarios: 0