“Te aconsejaré. Fijaré Mis ojos en tí” (SAL. 32:8 BIBLIA TIRY).

 

 

A algunas personas les resulta fácil dar consejos, mientras que a otras les resulta complicado  y se sienten incómodas. Sea cual sea nuestro caso, todos tenemos que aconsejar a otros de vez en cuando. ¿Por qué? Porque Yeshúa dijo que el amor identificaría a sus verdaderos discípulos (Juan 13:35). Y una manera de demostrar que amamos a nuestros hermanos y hermanas es dándoles un consejo cuando lo precisan. La Palabra del Elohím dice que “el consejo del amigo endulza el alma” (Prov. 27:9) Y no hay duda de que en la Iglesia-hogar nos sentimos realmente amigos unos de otros unidos por el Amor.

 

En especial, los hermanos y hermanas en la capacidad de Presbiteros/as tienen que saber cómo dar buenos consejos, pues YHVH y Yeshúa les han encargado la responsabilidad de pastorear a la Iglesia-hogar (1 Ped. 5:2, 3). ¿Cómo cumplen con esa labor? Una manera es presentando congerencias que contienen consejos basados en la Biblia. Otra forma es aconsejando individualmente a cada oveja de la iglesia-hogar, incluidas aquellas que se han alejado del rebaño. ¿Cómo pueden los presbíteros —de hecho, todos nosotros— dar un buen consejo cuando sea necesario?

 

 

Cómo aconsejar en el culto

 

A veces se nos da  da sugerencias prácticas con respecto a oratoria y formas de oración que son para nuestra unión de amor mútuo, así como otros consejos sobre el Avivamiento. Cuando alguien interviene en dar una platica bíblica a los hermanos/as congregados al terminar el Presbítero/a lo felicita con sinceridad. Si es necesario, también le dice con tacto en qué aspectos en concreto puede mejorar. Esos consejos no solo son útiles para los nuevos, sino para toda la iglesia-hogar (Prov. 27:17).

 

¿Cómo podemos aprender a dar buenos consejos? Cf. Isaías 9:6. Podemos aprender mucho sobre cómo dar buenos consejos fijándonos en el ejemplo de algunos personajes de la Biblia. El mejor ejemplo de todos es el de Yeshúa, a quien la Biblia llama “Su nombre es llamado. Admirable, Consejero (lea Isaías 9:6). En este tema, veremos qué hacer cuando alguien nos pide un consejo y qué hacer cuando tenemos que dar un consejo sin que nos lo pidan. También hablaremos de lo importante  que es dar un consejo en el momento adecuado y de la manera adecuada.

 

Sigamos el ejemplo de Yeshúa al aconsejar

 

Veamos algunas de las razones por las que Yeshúa es un “Admirable, Consejero” y cómo podemos imitarlo.

 

  • Yeshúa sabía qué decir. Sus consejos siempre eran los más adecuados porque se basaban en la sabiduría de YHVH, no en la suya propia. Yeshúa les dijo a sus discípulos: “Las cosas que yo les digo no son ideas mías” (Jn 14:10).

 

La lección: Aunque tengamos mucha experiencia en la vida o mucho conocimiento, nuestros consejos deben estar basados en la Palabra del Elohím, no en nuestras propias ideas.

 

  • Yeshúa sabía cuándo dar un consejo. Esperaba a que llegara la ocasión más conveniente para aconsejar a sus discípulos y no les decía de golpe todas las cosas que necesitaban saber, sino solo las que podían comprender en ese momento (Jn 16:12).

 

La lección: Al aconsejar a alguien, es mejor que esperemos a que llegue el “tiempo para hablar” (Ecl. 3:7). Si lo inundamos con demasiada información, podría sentirse confundido y desanimado. Así que conviene que solo le digamos lo que necesita saber para que le haga frente a lo que tiene delante.

 

  • Yeshúa sabía aconsejar con tacto. Tuvo que aconsejar a los apóstoles una y otra vez sobre la importancia de ser humildes. Pero siempre lo hizo con calma y con respeto (Mt. 18:1-5).

 

La lección: Aunque tengamos que darle a alguien el mismo consejo una y otra vez, es más probable que lo acepte si mantenemos la calma y le hablamos con respeto.

 

 

Cuando se nos pide un consejo

 

¿Qué es lo que primero que deberíamos hacer cuando alguien nos pide un consejo? Quizás nos sintamos halagados y queramos darle una respuesta enseguida. Pero es preferible que antes nos preguntemos: “¿Sé lo suficiente sobre este tema como para darle un buen consejo?”. A veces lo mejor que podemos hacer es ayudarlo a encontrar a alguien que pueda aconsejarlo mejor que nosotros.

 

Pongamos un ejemplo. Imaginemos que un buen amigo tiene una enfermedad grave. Un día, nos dice que ha estado investigando sobre los distintos tratamientos disponibles y nos pregunta cuál nos parece mejor. Quizás tengamos muy claro lo que nosotros haríamos. Pero, si no somos médicos o no tenemos la debida formación para tratar esa enfermedad, lo mejor que podemos hacer es ayudar a nuestro amigo a encontrar a alguien que sí esté preparado.

 

Puede que a veces pensemos que sí conocemos lo suficiente un tema como para darle un consejo a alguien. Aun así, tal vez decidamos esperar un poco antes de darle una respuesta. ¿Por qué? Porque, como dice Proverbios 15:28, La mente honrada medita la respuesta. Por eso, aunque creamos que sabemos la respuesta, es conveniente que dediquemos tiempo a investigar, orar y meditar. Así será más probable que el consejo que demos  concuerde con el punto de vista de YHVH. Veamos lo que le pasó al profeta Natán.

 

 

Cuando el rey David le dijo a Natán que quería construir un templo para YHVH, el profeta enseguida le contestó que le parecía una buena idea. Pero YHVH no quería que David construyera el templo. Y es que Natán tendría que haberle consultado a YHVH antes de dar su opinión (1 Crón. 17:1-4). Este relato nos enseña que, cuando alguien nos pide un consejo, es bueno que seamos “lentos para hablar” (Jacobo 1:19).

 

 

 

¿Cuál es otra razón para tener cuidado al aconsejar a alguien? Que, si debido a nuestro consejo alguien toma una decisión que trae consecuencias negativas, podríamos ser en parte responsables. Así que conviene pensarlo muy bien antes de dar cualquier consejo.

Ti consiglierò. Fisserò i miei occhi su di te” (SAL. 32:8 BIBBIA TIRY).
Ad alcune persone risulta facile dare consigli, mentre ad altre risulta complicato e si sentono a disagio. Qualunque sia il nostro caso, tutti dobbiamo consigliare gli altri di tanto in tanto. Perché? Perché Yeshúa disse che l'amore avrebbe identificato i suoi veri discepoli (Giovanni 13:35). E un modo per dimostrare che amiamo i nostri fratelli e sorelle è dare loro un consiglio quando ne hanno bisogno. La Parola dell'Elohim dice che "il consiglio dell'amico addolcisce l'anima" (Prov. 27:9) E non c'è dubbio che nella Chiesa-casa ci sentiamo davvero amici gli uni degli altri, uniti dall'Amore.
In particolare, i fratelli e le sorelle nella capacità di Anziani/e devono sapere come dare buoni consigli, poiché YHVH e Yeshúa hanno affidato loro la responsabilità di pascere la Chiesa-casa (1 Pietro 5:2, 3). Come svolgono quel compito? Un modo è presentando conferenze che contengono consigli basati sulla Bibbia. Un altro modo è consigliare individualmente ogni pecora della chiesa-casa, comprese quelle che si sono allontanate dal gregge. Come possono i presbiteri — anzi, tutti noi — dare un buon consiglio quando necessario?
Come consigliare nel culto
A volte ci vengono dati suggerimenti pratici riguardo all'oratoria e alle forme di preghiera che sono per la nostra unione di amore reciproco, così come altri consigli sul Risveglio. Quando qualcuno interviene per fare una predica biblica ai fratelli/sorelle riuniti, al termine il Presbitero/a lo/la congratula sinceramente. Se necessario, le dice anche con tatto in quali aspetti specifici può migliorare. Questi consigli non sono utili solo per i nuovi, ma per tutta la chiesa-famiglia (Prov. 27:17).
Come possiamo imparare a dare buoni consigli? Confronta Isaia 9:6. Possiamo imparare molto su come dare buoni consigli prendendo esempio da alcuni personaggi della Bibbia. Il miglior esempio di tutti è quello di Yeshúa, che la Bibbia chiama "Il suo nome è chiamato. "Ammirevole, Consigliere" (leggi Isaia 9:6). In questo argomento, vedremo cosa fare quando qualcuno ci chiede un consiglio e cosa fare quando dobbiamo dare un consiglio senza che ce lo chiedano. Parleremo anche di quanto sia importante dare un consiglio al momento giusto e nel modo giusto.
Seguiamo l'esempio di Yeshúa nel consigliare
Vediamo alcune delle ragioni per cui Yeshúa è un "Consigliere Ammirabile" e come possiamo imitarlo.
Yeshúa sapeva cosa dire. I suoi consigli erano sempre i più appropriati perché si basavano sulla saggezza di YHVH, non sulla sua. Yeshúa disse ai suoi discepoli: "Le cose che vi dico non sono idee mie" (Gv 14,10).
La lezione: Anche se abbiamo molta esperienza nella vita o molta conoscenza, i nostri consigli devono essere basati sulla Parola dell'Elohim, non sulle nostre idee.
Yeshúa sapeva quando dare un consiglio. Aspettava l'occasione più opportuna per consigliare i suoi discepoli e non diceva loro di colpo tutte le cose che avevano bisogno di sapere, ma solo quelle che potevano comprendere in quel momento (Gv 16,12).
La lezione: Quando consigliamo qualcuno, è meglio aspettare che arrivi il "tempo per parlare" (Ecclesiaste 3:7). Se lo inondiamo di troppe informazioni, potrebbe sentirsi confuso e scoraggiato. Quindi conviene dirgli solo ciò che ha bisogno di sapere per affrontare ciò che ha davanti.
Yeshúa sapeva consigliare con tatto. Dovette consigliare agli apostoli più e più volte l'importanza di essere umili. Ma lo fece sempre con calma e con rispetto (Mt 18:1-5).
La lezione: Anche se dobbiamo dare lo stesso consiglio a qualcuno più e più volte, è più probabile che lo accetti se manteniamo la calma e gli parliamo con rispetto.
Quando ci viene chiesto un consiglio
Cosa dovremmo fare per prima cosa quando qualcuno ci chiede un consiglio? Forse ci sentiremo lusingati e vorremo dargli una risposta subito. Ma è preferibile che prima ci chiediamo: "Ne so abbastanza su questo argomento per darti un buon consiglio?". A volte la cosa migliore che possiamo fare è aiutarlo a trovare qualcuno che possa consigliarlo meglio di noi.
Facciamo un esempio. Immaginiamo che un buon amico abbia una malattia grave. Un giorno, ci dice che ha fatto delle ricerche sui diversi trattamenti disponibili e ci chiede quale ci sembra migliore. Forse abbiamo molto chiaro cosa faremmo noi. Ma, se non siamo medici o non abbiamo la formazione adeguata per trattare quella malattia, la cosa migliore che possiamo fare è aiutare il nostro amico a trovare qualcuno che lo sia.
A volte potremmo pensare di conoscere un argomento abbastanza bene da dare un consiglio a qualcuno. Nonostante ciò, potremmo decidere di aspettare un po' prima di dare una risposta. Perché? Perché, come dice Proverbi 15:28, "La mente del giusto medita la risposta".   Per questo, anche se crediamo di conoscere la risposta, è opportuno dedicare tempo a ricercare, pregare e meditare. Così sarà più probabile che il consiglio che diamo sia in accordo con il punto di vista di YHVH. Vediamo cosa è successo al profeta Natan.

Quando il re Davide disse a Natan che voleva costruire un tempio per YHVH, il profeta rispose subito che gli sembrava una buona idea. Ma YHVH non voleva che Davide costruisse il tempio. E infatti Natan avrebbe dovuto consultare l'Eterno prima di dare la sua opinione (1 Cronache 17:1-4). Questo racconto ci insegna che, quando qualcuno ci chiede un consiglio, è bene essere "lenti a parlare" (Giacomo 1:19).

Qual è un'altra ragione per fare attenzione quando si consiglia qualcuno? Che, se a causa del nostro consiglio qualcuno prende una decisione che porta a conseguenze negative, potremmo essere in parte responsabili. Quindi conviene pensarci molto bene prima di dare qualsiasi consiglio.

 

 

 

Aconsejando sin que te lo pidan

 

En ocasiones, los presbíteros/as tenemos que tomar la iniciativa y aconsejar a un hermano/a  que  ha caído en alguna falta”, como dice Gálatas 6:1 (Biblia Reina Valera Revisada 19190). Aquí se está hablando de una persona que “va por mal camino, aunque puede que todavía no haya caído en un asunto grave pero si en una falta”. El objetivo de un presbitero/a es ayudarla a seguir andando por el camino que lleva a la vida eterna (Jacobo 5:19, 20). Ahora bien, lo primero que deben hacer es asegurarse de que el hermano/a realmente ha dado un paso en falso y que no se trata de un asunto de decisión personal. A fin de cuentas, YHVH nos ha dado a todos la libertad de tomar determinadas decisiones basándonos en nuestra conciencia (Rom. 14:1-4). Pero, si el presbítero/a ven que de verdad ha dado un paso en falso, ¿cuál es la mejor manera de aconsejarlo?

 

 

No es fácil para los presbíteros darle un consejo a alguien que no se lo ha pedido. ¿Por qué? Porque el apóstol Pablo dijo que una persona podría “haber caido” y en la mayoría de los casos la persona no es consciente de necesitar el consejo. Así que, antes de aconsejarla, el presbítero o presbítera debe hacer varias cosas para que le resulte más fácil aceptar el consejo.

 

 

Pongamos un ejemplo. Antes de plantar las semillas en un terreno que está  duro, el agricultor primero tiene que arar la tierra para ablandarla y prepararla para que las semillas puedan crecer. Después siembra las semillas y por último las riega. De manera parecida, antes de dar un consejo que no le han pedido, un presbítero tiene que “preparar el terreno”. Para empezar, será más fácil que el hermano acepte ese consejo si el pastor //a o presbítero ya tiene la fama de ser persona amorosa, tierna, cariñosa y muy amable. Entonces, cuando el presbítero ve que es el momento adecuado, puede decirle que, como lo/a aprecia y se preocupa por él/ella, le gustaría hablarle.

 

 

Durante la conversación, el presbítero/a puede seguir “ablandando el terreno” reconociendo que todos cometemos errores y necesitamos que nos aconsejen de vez en cuando (Rom. 3:23). Con mucho tacto y respeto, le mostrará claramente con la Biblia cuál es la falta cometida que ha dado. Una vez que el hermano/a se dé cuenta de su error, el presbítero/a “plantará la semilla” explicándole de manera sencilla lo que tiene que hacer para corregirlo/a. Por último, “regará” la semilla felicitando al hermano/a por las cosas que está haciendo bien y orando con él/ella (Jacobo 5:15).

 

 

El pesbítero o presbítera en la iglesia-hogar Nazarena del Amor, necesita dar mucho amor y tener la habilidad para aconsejar a alguien que no se lo ha pedido.

 

 

 

A veces, puede que un presbítero/a diga una cosa y el hermano/a que recibe el consejo entienda algo distinto. ¿Qué pueden hacer para evitar ese malentendido? Puede hacer preguntas con tacto para asegurarse de que el hermano o hermana ha captado bien el consejo y sabe cómo aplicarlo (Ecl. 12:11).

Consigliare senza essere richiesti
A volte, noi presbiteri/e dobbiamo prendere l'iniziativa e consigliare un fratello/a che "è caduto in qualche mancanza", come dice Galati 6:1 (Bibbia Reina Valera Revisada 1960). Qui si sta parlando di una persona che "sta andando per la strada sbagliata, anche se forse non è ancora caduta in una questione grave, ma in una mancanza". L'obiettivo di un presbitero/a è aiutarla a continuare a camminare sulla via che conduce alla vita eterna (Giacomo 5:19, 20). Ora, la prima cosa che dovete fare è assicurarvi che il fratello/sorella abbia davvero fatto un passo falso e che non si tratti di una questione di decisione personale. In fin dei conti, Geova ci ha dato a tutti la libertà di prendere determinate decisioni basandoci sulla nostra coscienza (Rom. 14:1-4). Ma, se il presbitero/a vede che ha davvero fatto un passo falso, qual è il modo migliore per consigliarlo?
Non è facile per i presbiteri dare un consiglio a qualcuno che non l'ha chiesto. Perché? Perché l'apostolo Paolo disse che una persona potrebbe "essere caduta" e nella maggior parte dei casi la persona non è consapevole di aver bisogno del consiglio. Quindi, prima di consigliarla, il presbitero o la presbitera deve fare diverse cose per renderle più facile accettare il consiglio.
Facciamo un esempio. Prima di piantare i semi in un terreno duro, l'agricoltore deve prima arare la terra per ammorbidirla e prepararla in modo che i semi possano crescere. Poi semina i semi e infine li annaffia. In modo simile, prima di dare un consiglio non richiesto, un presbitero deve "preparare il terreno". Per cominciare, sarà più facile che il fratello accetti quel consiglio se il pastore o il presbitero ha già la fama di essere una persona amorevole, tenera, affettuosa e molto gentile. Allora, quando il presbitero vede che è il momento giusto, può dirgli che, poiché lo/a apprezza e si preoccupa per lui/lei, gli/le piacerebbe parlargli.
Durante la conversazione, il presbitero/a può continuare ad "ammorbidire il terreno" riconoscendo che tutti commettiamo errori e abbiamo bisogno di essere consigliati di tanto in tanto (Rom. 3:23). Con molto tatto e rispetto, le mostrerà chiaramente con la Bibbia quale errore è stato commesso. Una volta che il fratello/sorella si renderà conto del suo errore, il presbitero/a "planterà il seme" spiegandogli/le in modo semplice cosa deve fare per correggerlo/a. Infine, "irrigherà" il seme congratulandosi con il fratello/sorella per le cose che sta facendo bene e pregando con lui/lei (Giacomo 5:15).
Il pesbítero o presbítera nella chiesa-casa Nazarena dell'Amore, ha bisogno di dare molto amore e di avere l'abilità di consigliare qualcuno che non l'ha chiesto.
A volte, un presbitero/a può dire una cosa e il fratello/sorella che riceve il consiglio può capire qualcosa di diverso. Cosa possono fare per evitare quel malinteso? Può fare domande con tatto per assicurarsi che il fratello o la sorella abbia capito bene il consiglio e sappia come applicarlo (Eccl. 12:11).

 

 

Aconseja al momento y modo adecuado

 

Nadie es perfecto, todos caemos tarde o temprano y haremos o diremos cosas que molestan (Col. 3:13). La Biblia dice que en ocasiones podemos incluso enojarnos unos con otros (Efe. 4:26). Pero debemos resistir las ganas de aconsejar cuando estamos enojados. ¿Por qué? Porque porque la ira del hombre no produce la rectitud que requiere Elohim. (Jacobo 1:20 VIN). Si damos un consejo estando enojados, probablemente lo único que lograremos será empeorar las cosas. Eso no significa que nunca debamos decirle cómo nos sentimos a la persona que nos ofendió. Pero es mejor que esperemos a estar tranquilos antes de hablar. Veamos qué podemos aprender de Elihú, que le dio buenos consejos a Job.

 

Elihú estuvo varios días escuchando cómo Job se defendía de las acusaciones de sus supuestos amigos. Aunque sentía lástima por Job, también se enfureció con él porque para defenderse dijo cosas sobre YHVH que no eran ciertas. Aun así, esperó con paciencia hasta que le llegó el turno de hablar, y entonces aconsejó a Job con calma y mucho respeto (Job 32:2; 33:1-7). Su ejemplo nos enseña una lección muy importante: los consejos hay que darlos en el momento y del modo o manera adecuada, es decir, con respeto y mucho amor (Ecl. 3:1, 7).

 

 

Déjate aconsejar y aconseja

 

En el texto que encabeza este estudio, YHVH nos aconseja con sus ojos puestos en nosotros (lea Salmo 32:8). Esto quiere decir que, cuando nos da un consejo, sigue pendiente de nosotros para ayudarnos a ponerlo en práctica. ¡Qué buen ejemplo! Cuando tengamos que aconsejar a alguien, imitemos a YHVH y a YESHÚA y sigamos pendientes de esa persona para ayudarla con todo amor en lo que podamos a aplicar el consejo bíblico.

 

Ahora más que nunca, necesitamos dar y recibir buenos consejos (2 Tim. 3:1). Los presbíteros que dan consejos específicos y basados en la Biblia son como corrientes de agua en el desierto y sombra de una gran roca en tierra reseca (lea Isaías 32:1, 2 NTV). Estamos muy agradecidos de contar con amigos que saben lo que queremos oír pero se atreven a decirnos lo que necesitamos oír. Sus palabras son tan valiosas “como manzanas de oro en adornos de plata” (Prov. 25:11). Sigamos cultivando la sabiduría que necesitamos para ACONSEJAR AMOROSAMENTE Y ACEPTAR EL CONSEJO.

 

Contribuido.

 

Consiglia al momento e nel modo appropriato
Nessuno è perfetto, tutti prima o poi cadiamo e faremo o diremo cose che danno fastidio (Col. 3:13). La Bibbia dice che a volte possiamo persino arrabbiarci l'uno con l'altro (Ef. 4:26). Ma dobbiamo resistere all'impulso di dare consigli quando siamo arrabbiati. Perché? Perché "l'ira dell'uomo non produce la giustizia che Dio richiede". (Giacomo 1:20 VIN). Se diamo un consiglio quando siamo arrabbiati, probabilmente l'unica cosa che otterremo sarà peggiorare le cose. Ciò non significa che non dovremmo mai dire come ci sentiamo alla persona che ci ha offeso. Ma è meglio che aspettiamo di calmarci prima di parlare. Vediamo cosa possiamo imparare da Eliù, che diede buoni consigli a Giobbe.
Elihù ascoltò per diversi giorni come Giobbe si difendeva dalle accuse dei suoi presunti amici. Anche se provava pietà per Giobbe, si infuriò anche con lui perché per difendersi disse cose su YHVH che non erano vere. Nonostante ciò, aspettò pazientemente finché non arrivò il suo turno di parlare, e allora consigliò Giobbe con calma e molto rispetto (Giobbe 32:2; 33:1-7). Il suo esempio ci insegna una lezione molto importante: i consigli vanno dati al momento e nel modo o maniera appropriata, cioè con rispetto e molto amore (Eccl. 3:1, 7).
Lasciati consigliare e consiglia
Nel testo che apre questo studio, YHVH ci consiglia con gli occhi puntati su di noi (legga Salmo 32:8). Ciò significa che, quando ci dà un consiglio, rimane in attesa di noi per aiutarci a metterlo in pratica. Che buon esempio! Quando dovremo consigliare qualcuno, imitiamo YHVH e YESHÚA e continuiamo a seguire quella persona per aiutarla con tutto l'amore possibile ad applicare il consiglio biblico.
Ora più che mai, abbiamo bisogno di dare e ricevere buoni consigli (2 Tim. 3:1). I presbiteri che danno consigli specifici e basati sulla Bibbia sono "come corsi d'acqua nel deserto e come l'ombra di una grande roccia in terra arida" (leggi Isaia 32:1, 2 NTV). Siamo molto grati di avere amici che sanno cosa vogliamo sentire, ma osano dirci ciò che abbiamo bisogno di sentire. Le sue parole sono preziose "come mele d'oro in vasi d'argento" (Proverbi 25:11). Continuiamo a coltivare la saggezza di cui abbiamo bisogno per CONSIGLIARE AMOROSAMENTE E ACCETTARE IL CONSIGLIO.
Contribuito.

 

Si quieres saber más y optar por la membresía para ejercer como guía presbítero/a en una filial de la Kehilah Ahavah Netzer  de realiza nuestro SISTEMA PASTORAL AVANZADO DE PREGUNTAS BÍBLICAS

Se vuoi saperne di più e optare per l'iscrizione per esercitare come guida presbitero/a in una filiale della Kehilah Ahavah Netzer, segui il nostro SISTEMA PASTORALE AVANZATO DI DOMANDE BIBLICHE

 

Comentarios: 0